
Que fácil es ser debil.
Es estar perdido y desesperado.
La sobrevivencia deja marca de cualquier tipo que se pueda imaginar.
No me gusta ser debil.
No me gusta siempre tener que ceder, pero ya no estoy para gritar ni hacerme escuchar.
Hay momentos en los que me gustaria ir y no regresar.
Perderse en el desierto sin vuelta atras.
Y dormir para siempre.
Todos se han sentido así, no?
Una tarde recorde esa sensacion, sentada frente a un atardecer en Villarrica (sur de Chile).

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Criticas fundamentadas, sin insulto ni caca :D